Sobre bodas
Nunca dejes que tu novio vea el vestido antes de tu entrada a la iglesia o al juzgado. Hoy se ha convertido en el rito de impedir que ni novio ni amigos vean el traje de la novia antes de su salida hacia el lugar de la ceremonia.
Vigila que tu novio lleve la corbata derecha el día de la boda ya que si la lleva torcida significa que te será infiel.
Debes asegurarte que los invitados te tiren arroz si deseas tener descendencia.
El día de tu boda nunca te pongas perlas. Las perlas simbolizan las lágrimas y te traerán muchas a lo largo del matrimonio
No te cases en enero ya que tendrás problemas económicos a lo largo de todo el matrimonio.
No olvides ponerte algo nuevo, algo viejo, algo prestado y algo azul.
Aunque viváis juntos, la noche antes debéis pasarla cada uno en su casa o en casa de los padres.
Que Santa Clara nos asista:
La costumbre de regalar huevos a Santa Clara para que la santa aleje la lluvia el día de la boda existe porque un casamiento pasado por agua supone que la novia llorará mucho a lo largo de todo su matrimonio. Por lo tanto, también los días lluviosos son aciagos para casarse.
Sin embargo, la sabiduría popular intenta compensar lo que el destino nos niega, y por eso el refranero insiste en todo lo contrario: "Novia mojada, novia afortunada". Y es que el que no se consuela es porque no quiere.
Vigila que tu novio lleve la corbata derecha el día de la boda ya que si la lleva torcida significa que te será infiel.
Debes asegurarte que los invitados te tiren arroz si deseas tener descendencia.
El día de tu boda nunca te pongas perlas. Las perlas simbolizan las lágrimas y te traerán muchas a lo largo del matrimonio
No te cases en enero ya que tendrás problemas económicos a lo largo de todo el matrimonio.
No olvides ponerte algo nuevo, algo viejo, algo prestado y algo azul.
Aunque viváis juntos, la noche antes debéis pasarla cada uno en su casa o en casa de los padres.
Que Santa Clara nos asista:
La costumbre de regalar huevos a Santa Clara para que la santa aleje la lluvia el día de la boda existe porque un casamiento pasado por agua supone que la novia llorará mucho a lo largo de todo su matrimonio. Por lo tanto, también los días lluviosos son aciagos para casarse.
Sin embargo, la sabiduría popular intenta compensar lo que el destino nos niega, y por eso el refranero insiste en todo lo contrario: "Novia mojada, novia afortunada". Y es que el que no se consuela es porque no quiere.
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